El futuro, ¿una renta básica?

Me gustaría empezar este artículo de reflexión citando el libro El fin del trabajo. El declive de la fuerza del trabajo global y el nacimiento de la era posmercado, ensayo sobre economía y trabajo escrito por el economista estadounidense Jeremy Rifkin en 1995. Es una introducción un poco larga pero sirve para situarnos en lo que quiero plantear.

 << De forma similar, muchos observadores se preguntan cómo una masa laboral cada vez más desempleada o subempleada, sustituida por las tecnologías, podrá permitirse adquirir productos y servicios puestos en el mercado, precisamente, por estas tecnologías y nuevos sistemas de producción automatizados que los ha desplazado. Mientras que los defensores afirman que la desaparición de las barreras comerciales y la apertura de nuevos mercados globales estimularán la demanda por parte de los consumidores, los escépticos argumentan que el crecimiento en la productividad generará una demanda en todos los mercados mundiales cada vez menor, a medida que un creciente número de trabajadores pueden ser desplazados por la tecnología y por tanto de la pérdida de poder adquisitivo. (…) acabando con la capacidad de los gobiernos para gestionar, de forma efectiva, sus propios asuntos domésticos.(…)

En la práctica totalidad de las naciones industrializadas, el miedo a un futuro incierto lleva a una cada vez mayor número de personas desde la cima hasta los márgenes de la sociedad, donde buscan refugio en movimientos religiosos o en extremismos políticos que prometen restaurar el orden público y lograr que la gente vuelva a trabajar.

Los crecientes niveles de desempleo en el mundo y la mayor polarización entre ricos y pobres crean las condiciones necesarias para la aparición de disturbios sociales y una guerra abierta de clases a a una escala nunca experimentada con anterioridad, en la historia humana. (…) Más allá de las tranquilas zonas residenciales y de los enclaves urbanos de los ricos, yacen millones de seres humanos desplazados y desesperados. (…)

La preparación para una era posterior a la de mercado requerirá una gran atención a la construcción del tercer sector y a la renovación de la vida comunitaria. A diferencia de la economía de mercado, basada únicamente en el concepto de “productividad” y, en consecuencia, objeto de sustitución de los objetos por las máquinas, la economía social se centra en las relaciones humanas, en los sentimientos de intimidad, en el compañerismo, en los lazos fraternales y en el sentido de la responsabilidad social en la administración de los recursos, todas ellas cualidades no fácilmente reemplazables por las máquinas.

(…)

La resurrección o la transformación del sector del voluntariado, dedicado a actividades cívicas, es un pilar independiente, capaz de absorber el flujo de trabajadores desplazados del sector privado (…) la creación del salario fantasma como remuneración por el tiempo voluntario y el incremento de las deducciones fiscales como contraprestación a la filantropía empresarial ligada al crecimiento de la productividad son algunos de los pasos a seguir.>>

 Huelga decir que este economista proponía un paquete de soluciones como la reducción de la jornada y de la semana laboral, el reparto del empleo, una fiscalidad que incentive la economía social y, si, un ingreso anual garantizado. Es decir, una renta básica. En futuros artículos tal vez intentemos responder a teorías del decrecimiento o reformas de jornada y semana laboral. Pero por el momento centrémonos en la renta básica.

 ¿Cómo atajar los retos que nos plantea el futuro?

En España poco se había oído hablar de la renta básica, la renta básica universal o renta básica incondicional hasta que Podemos lo lanzó como medida estrella hace ya un par de años. La contestación llegó rápidamente desde los medios y partidos sobre la inviabilidad de implantar esta política y no tardó demasiado en corregirse y apostar por otro tipo de rentas fijándose en el modelo vasco de RGI entre otros.

Sin embargo considero que su descarte fue bastante rápido y se dedicó poco tiempo a su debate. Si algo nos congratuló a una mayoría en este país de la aparición de Podemos en escena política es que traerían debate sobre temas importantes que no estaban llegando a donde tenían que llegar; el Parlamento. Y sin duda el problema de desigualdad, pobreza y retos del mercado laboral son una realidad que no se puede ignorar.

tumblr_inline_odc98ia3Wx1uu5inh_500.jpgAsí pues, con el argumento rápido del alto coste de esta renta básica se dio por cerrado el tema. No digo que tenga que ser la solución pero creo que merece que se le dedique algo más de tiempo sabiendo que los problemas existen y el reto de futuro también. Démosle un par de vueltas.

La Renta Básica Universal, RBU a partir de ahora, consiste en su versión más básica, valga la redundancia, en dar un ingreso a todos los ciudadanos por el mero hecho de serlo desde el Estado. Si bien es necesario añadir que lo deseable según las corrientes que defienden este modelo es que se de a todo el mundo, de forma universal.

Responde por tanto a unas características básicas.

Es incondicional y con visión universal. No hay que cumplir mayor requisito que ser ciudadano o incluso, en su exposición más completa, ser humano ya que aspira a esa universalidad. No hay que tener bajos ingresos o ninguno, tener o no trabajo, tener que buscarlo o cualquier otra condición.

Es individual y suficiente. No se da por núcleos familiares ni nada parecido. Es un derecho a título de cada persona que no tiene en cuenta, como hemos mencionado antes, otras condiciones como las familiares. Y debe ser suficiente para la subsistencia individual con dignidad. Obviamente es difícil establecer a partir de cuanto se vive con dignidad y con cuánto se está por debajo, pero se suele tomar como referencia el salario mínimo (siempre que para este se haya usado el mismo criterio) o referencias en cuanto a consideraciones de pobreza.

La idea detrás de la RBU, tiene dos ejes. Por un lado como el método más rápido para acabar con la pobreza y por otro como herramienta de futuro para alcanzar la libertad real de los individuos. Acabar con la pobreza ya que la cantidad respondería a un cálculo en base a lo necesario para poder subsistir. Alcanzar la libertad real entendiendo que aquel que no dispone de una base material suficiente para garantizarse una existencia social autónoma tendrá que sobrevivir pidiendo permiso a terceras personas y, por lo mismo, se verá en mayor o menor medida sometido a la voluntad de estas.

Puede sonar surrealista y/o imposible hablar de RBU. Sin embargo ya ha habido casos [1] de aplicación de medidas parecidas y estudios sobre una posible implementación de una RBU. Véase el reparto anual de beneficios en Alaska derivados del petróleo, sin efectos negativos. Estudios en una población de Carolina del Norte [2] reduciendo la pobreza y problemas psicológicos, en una población de Canadá reduciendo los costes sanitarios o en Bélgica, analizando respuestas sobre la reacción ante la obtención de sueldo vitalicio (casi nadie dejaría su trabajo); entre otros. En Finlandia, a iniciativa del gobierno de centro derecha [3] con el apoyo de la oposición, (verdes, izquierda y liberales), y que cuenta con el respaldo del 80% de la población, va a poner en marcha una RBU piloto.

Pensando a futuro como en el ensayo de Rifkin, con los avances en robotización, es concebible pensar que el mercado de trabajo va a cambiar [4][5]. Y entendiendo el Estado de una forma liberal como algo pragmático diseñado para manejar la convivencia en sociedad manteniendo y garantizando la libertad de los individuos para que puedan llevar sus vidas, dentro de ese marco de convivencia, de la forma que ellos consideren, la RBU sería una respuesta a estos desafíos del futuro.

Es decir, todo el mundo recibiría un dinero con el que poder subsistir. Sería de esperar que sus efectos fuesen acabar con los trabajos precarios y aquellas personas obligadas a coger un trabajo por mera subsistencia. Ya no sería necesario aceptar cualquier empleo solo por el dinero.

También fomentaría la auto ocupación y el desempeño de labores no-remuneradas pero beneficiosas para la sociedad o arriesgarse con un proyecto empresarial. Acabaría con la pobreza. Serviría de ayuda a la emancipación tanto de hijos como en casos de separación (véase los problemas actuales respecto a mujeres desprotegidas económicamente).

Sin embargo tiene sus críticas. El lado ético sobre la idea de cronificar a la población no-activa y creando una red de parásitos sociales, incluyendo el desincentivo al trabajo que podría acabar con mucha gente dejando de trabajar. Aunque me permito decir que es un temor más bien infundado. La gente tiene necesidades y aspiraciones por encima de la mera subsistencia. Y no solo se trabaja por dinero sino por autorrealización, porque nos gusta u otros motivos. Si algunas personas realmente tienen vocación de vago, pues mejor eso que ocupar trabajos que nunca harán bien o viviendo de la mendicidad o el delito. Tanto en los casos piloto como en los estudios, esta idea no se ve respaldada con ningún dato.

El lado económico si es más peculiar y es el gran desafío como la financiación y es algo a afrontar si se quiere progresar con estas medidas. La reforma fiscal y como atacar problemas por otro lado clásicos para acabar con el fraude fiscal en vez de seguir pidiendo a los que ya contribuyen que sigan contribuyendo más mientras los que no contribuyen siguen evadiendo sus responsabilidades. Además de que podría trastocar de forma significativa el mercado laboral.

También existen dudas sobre el aumento de la inflación a un nivel que anule el efecto mismo de la RBU debido a las tensiones inflacionistas sobre los salarios y el aumento esperado del consumo.

Y finalmente al aplicarse una RBU en un solo país habría dos opciones, suscribirla solo a sus ciudadanos -y por tanto no sería universal- o a todos los residentes, lo que podría tener un efecto llamada que supondría un coste demasiado alto.

Es decir, la RBU tiene aún camino que recorrer y mucho que estudiar si se quiere implementar. Habrá que estar al tanto del experimento fines. Si bien es curioso que en una macro encuesta a nivel europeo [6] señaló que un 64% de los europeos estarían a favor de poner una RBU frente a un 24% en contra (el resto no votaría). ¿Podría ser el siglo XXI el siglo de la Renta Básica Universal?

“La pobreza no es natural, es creada por el hombre y puede superarse y erradicarse mediante acciones de los seres humanos. Y erradicar la pobreza no es un acto de caridad, es un acto de justicia” (Nelson Mandela).

 -Pablo Rodríguez.

[1] http://autonomiaybienvivir.blogspot.com.es/2015/11/la-renta-basica-en-el-mundo.html

[2] http://opinionator.blogs.nytimes.com/2014/01/18/what-happens-when-the-poor-receive-a-stipend/?_r=1

[3] https://www.theguardian.com/world/2016/jun/02/state-handouts-for-all-europe-set-to-pilot-universal-basic-incomes

[4] http://www.oxfordmartin.ox.ac.uk/downloads/academic/The_Future_of_Employment.pdf

[5] https://www.youtube.com/watch?v=FPfbE-Y3uHQ

[6] https://daliaresearch.com/two-thirds-of-europeans-for-basic-income-dalia-ceo-presents-surprising-results-at-future-of-work-conference-in-zurich/

http://ilprentabasica.org/

http://www.gurusblog.com/archives/la-renta-basica-universal-funciona-alaska/08/09/2015/

http://www.elblogsalmon.com/entorno/a-vueltas-con-la-renta-basica-universal

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